¿Cuál es la causa de que una prótesis de mama se rompa?

Las prótesis de mama están fabricadas para resistir grandes deformidades y presiones, pero ante presiones muy importantes podrían romperse, por ejemplo ante un gran traumatismo en la mama.

Cabe la posibilidad de que el cirujano pueda disminuir la resistencia de la prótesis si la deforma mucho para introducirla por un abordaje muy pequeño (por ejemplo una areola muy pequeña).

También es de suponer que una prótesis mamaria puede ir desgastando su cubierta por el rozamiento a lo largo de los años y acabar por romperse. En prótesis colocadas a nivel submuscular, el desgaste podría ser mayor por la presión que ejerce el músculo sobre la prótesis. Esto sería muy variable dependiendo de la fuerza del músculo y de las características de las costillas de la paciente.

Las prótesis de mama de superficie lisa, microtexturada y algunas texturadas que no se adhieren a la cápsula tienen mayor movimiento que las texturadas o rugosas que si se adhieren como un “velcro” a la cápsula. Estas últimas, al rozar menos, podrían desgastarse menos.

Por último, también puede influir el porcentaje de relleno de la prótesis. Hay prótesis de mama que no están llenas al 100 %. Algunas de ellas están llenas al 85 %, sobre todo, las de gel de silicona, las redondas y las de perfil alto, con la intención de que, al estar la paciente de pie, la prótesis se vacíe un poco de arriba y proporcione una forma más natural sin que tenga efecto de “bola”. Pero rellenar poco la prótesis también puede tener sus inconvenientes debido a que la prótesis puede arrugarse con más facilidad. Estos inconvenientes pueden ser el efecto rippling, es decir, que se noten externamente estas ondulaciones o pliegues que forma la prótesis, o que en estos pliegues el rozamiento sea mayor y, por tanto, el mayor desgaste haga que la prótesis se pueda romper antes.